BIBLOGUÍA 19 DEL BLOQUE III: ESTRUCTURA INTERNA DE LA TIERRA
ESTRUCTURA INTERNA DE LA TIERRA.
La estructura de la Tierra está formada
por capas esféricas concéntricas: una corteza sólida de silicatos exterior, una astenosfera y un manto altamente viscoso, un núcleo
externo líquido que es mucho menos viscoso que el manto y un núcleo interno
sólido.
La estructura interna de la Tierra está
formada por tres capas concéntricas de diferente composición y dinámica, la corteza, el manto y núcleo, que en conjunto forman la
geósfera, también conocida como tierra sólida.
En la física aristotélica, la
palabra geósfera se aplicaba a cuatro lugares esféricos naturales, anidados
concéntricamente alrededor del centro de la Tierra, como describe Aristóteles
en sus lecturas Física (Aristóteles) y Meteorológica, donde explica el objeto
de la ciencia meteorológica o atmosférica. Se creía que explicaban los
movimientos de los cuatro elementos de la antigüedad: tierra, agua, aire y
fuego. En los textos modernos y en la ciencia del sistema Tierra, la geósfera
se refiere a las partes sólidas de la Tierra; se usa junto con la atmósfera, la
hidrósfera y la biósfera para describir los sistemas de la Tierra.
En ese contexto, a veces se usa
el término litosfera en lugar de geósfera o tierra sólida. La litosfera, sin
embargo, solo se refiere a las capas superiores de la Tierra sólida (rocas de
la corteza oceánica y continental y el manto superior). Como la de otros
planetas terrestres (planetas formados principalmente por material rocoso),
está dividida en capas de densidad creciente. La Tierra tiene una corteza
externa rocosa compuesta por silicatos, un manto viscoso, y un núcleo
subdividido en dos capas, una externa líquida, mucho más fluida que el manto y
una interna sólida. Muchas de las rocas que hoy forman parte de la corteza se
formaron hace menos de 100 millones de años, durante el periodo Cretácico. Sin
embargo, las formaciones rocosas más antiguas conocidas tienen 4400 millones de
años, lo que nos indica que el planeta ha tenido una corteza sólida desde
entonces. Gran parte de nuestro conocimiento acerca del interior de la Tierra
ha sido inferido de otras observaciones. Por ejemplo, la fuerza de la gravedad
es una medida de la masa terrestre. Después de conocer el volumen del planeta,
se puede calcular su densidad.
El cálculo de la masa y volumen
de las rocas de la superficie, y de las masas de agua, nos permiten estimar la
densidad de la capa externa. La masa que no está en la atmósfera o en la
corteza debe encontrarse en las capas internas de la tierra. La fuente más
fiable de la estructura interna de la Tierra la proporciona el estudio de las
ondas sísmicas, cuya velocidad está en función de los diferentes parámetros
físicos y químicos de los materiales que atraviesan.
La división de la Tierra en capas ha sido determinada indirectamente utilizando el tiempo que tardan en viajar las ondas sísmicas reflejadas y refractadas, creadas por terremotos. Las ondas transversales (S, o secundarias) no pueden atravesar el núcleo, ya que necesitan un material viscoso o elástico para propagarse, mientras que la velocidad de propagación es diferente en las demás capas. Los cambios en dicha velocidad producen una refracción debido a la ley de Snell. Las reflexiones están causadas por un gran incremento en la velocidad sísmica (velocidad de propagación) y son parecidos a la luz reflejada en un espejo.
CORTESA.- Es la capa más superficial donde habitamos, está
formada por roca, la corteza terrestre es una capa comparativamente fina; su
grosor oscila entre 11 km en las dorsales oceánicas y 70 km en las grandes
cordilleras terrestres como los Andes y el Himalaya.
Los fondos de las grandes cuencas
oceánicas están formados por la corteza oceánica, con un espesor medio de 7 km;
está compuesta por rocas máficas (silicatos de hierro y magnesio) con una
densidad media de 3,0 g/cm3 .
Los continentes están formados por la corteza continental, que está
compuesta por rocas félsicas (silicatos de sodio, potasio y aluminio), más
ligeras, con una densidad media de 2,7 g/cm3 .
La frontera entre corteza y
manto se manifiesta en
dos fenómenos físicos. En primer lugar, hay una discontinuidad en la velocidad
sísmica, que se conoce como la Discontinuidad de Mohorovicic, o
"Moho". Se cree que este fenómeno es debido a un cambio en la
composición de las rocas, de unas que contienen feldespatos plagioclásicos
(situadas en la parte superior) a otras que no poseen feldespatos (en la parte
inferior). En segundo lugar, existe una discontinuidad química entre cúmulos
ultramáficos y harzburgitas tectonizadas, que se ha observado en partes
profundas de la corteza oceánica que han sido obducidas sobre la corteza
continental, incorporadas y conservadas como secuencias ofiolíticas.
Estructura Capas definidas por su composición Corteza El manto terrestre se
extiende hasta una profundidad de 2890 km, lo que le convierte en la capa más
grande del planeta. La presión, en la parte inferior del manto, es de unos 140
G Pa (1,4 M atm).
El manto está compuesto por rocas silíceas, más ricas en hierro y magnesio
que la corteza. Las grandes temperaturas hacen que los materiales silíceos sean
lo suficientemente dúctiles como para fluir, aunque en escalas temporales muy
grandes. La convección del manto es responsable, en la superficie, del
movimiento de las placas tectónicas. Como el punto de fusión y la viscosidad de
una sustancia dependen de la presión a la que esté sometida, la parte inferior
del manto se mueve con mayor dificultad que el manto superior, aunque también
los cambios químicos pueden tener importancia en este fenómeno. La viscosidad del
manto varía entre 10 21 y 10 24 Pa·s. 3 Como comparación, la viscosidad del
agua es aproximadamente 10 -3 Pa.s, lo que ilustra la lentitud con la que se
mueve el manto.
¿Por qué es sólido el núcleo
interno, líquido el externo, y semisólido el manto? La respuesta depende tanto
de los puntos de fusión de las diferentes capas (núcleo de hierro-níquel,
manto, y corteza de silicatos) como del incremento de la temperatura y presión
conforme nos movemos hacia el centro de la Tierra. En la superficie, tanto las
aleaciones de hierro-níquel como los silicatos están suficientemente fríos como
para ser sólidos. En el manto superior, los silicatos son normalmente sólidos
(aunque hay puntos locales donde están derretidos), pero como están bajo
condiciones de alta temperatura y relativamente poca presión, las rocas en el
manto superior tienen una viscosidad relativamente baja. En contraste, el manto
inferior está sometido a una presión mucho mayor, lo que hace que tenga una
mayor viscosidad en comparación con el manto superior. El núcleo externo,
formado por hierro y níquel, es líquido a pesar de la presión porque tiene un
punto de fusión menor que los silicatos del manto. El núcleo interno, por su
parte, es sólido debido a la enorme presión que hay en el centro del planeta.
NÚCLEO
La densidad media de la Tierra es 5515 kg/m3 . Esta cifra lo convierte en
el planeta más denso del sistema solar. Si consideramos que la densidad media
de la corteza es aproximadamente 3000 kg/m3 , debemos asumir que el núcleo
terrestre debe estar compuesto de materiales más densos. Los estudios
sismológicos han aportado más evidencias sobre la densidad del núcleo. En sus
primeras fases, hace unos 4500 millones de años, los materiales más densos,
derretidos, se habrían hundido hacia el núcleo en un proceso llamado
diferenciación planetaria, mientras que otros menos densos habrían migrado
hacia la corteza. Como resultado de este proceso, el núcleo está compuesto
ampliamente de hierro (Fe) (80 %), junto con níquel (Ni) y varios elementos más
ligeros. Otros elementos más densos, como el plomo (Pb) o el uranio (U) son muy
raros, o permanecieron en la superficie unidos a otros elementos más ligeros.
Diversas mediciones sísmicas muestran que el núcleo está compuesto de dos
partes, una interna sólida de 1220 km de radio y una capa externa, semisólida
que llega hasta los 3400 km. El núcleo interno sólido fue descubierto en 1936
por Inge Lehmann y se cree de forma más o menos unánime que está compuesto
principalmente de hierro con algo de níquel. Para explicar el comportamiento de
las ondas sísmicas cuando atraviesan el núcleo interno, algunos científicos han
inferido un ordenamiento y empaquetado atómico que sería coherente con la
estructura continua de un único cristal de hierro que formara todo el núcleo interno.
4 5
El núcleo externo rodea al interno y
se cree que está compuesto por una mezcla de hierro, níquel y otros elementos
más ligeros. Recientes propuestas sugieren que la parte más interna del núcleo
podría estar enriquecida con elementos muy pesados, con mayor número atómico
que el cesio (Cs)(trans-Cesio, elementos con número atómico mayor de 55). Esto
incluiría oro (Au), mercurio (Hg) y uranio (U). 6
Se aceptaba, de manera general, que los movimientos de convección en el
núcleo externo, combinados con el movimiento provocado por la rotación
terrestre (efecto Coriolis), son responsables del campo magnético terrestre,
mediante un proceso descrito por la hipótesis de la dínamo. El núcleo interno
está demasiado caliente para mantener un campo magnético permanente (ver
temperatura de Curie) pero probablemente estabilice el creado por el núcleo
externo.
Pruebas recientes sugieren que el
núcleo interno podría rotar ligeramente más rápido que el resto del planeta. 7
En agosto de 2005 un grupo de geofísicos publicaron, en la revista Science que,
de acuerdo con sus cálculos, el núcleo interno rota aproximadamente entre 0,3 y
0,5 grados más al año que la corteza. 8 9 Las últimas teorías científicas
explican el gradiente de temperatura de la Tierra como una combinación del
calor remanente de la formación del planeta, calor producido por la
desintegración de elementos radiactivos y el enfriamiento del núcleo interno.


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